Una cocina conectada
con su entorno
El Silbo es un proyecto orientado hacia la sostenibilidad y comprometido con el territorio, las personas y el consumo de proximidad.
Entendemos la sostenibilidad como una relación coherente con el territorio. No se limita al origen del producto, sino que comienza por comprender cuándo, dónde y en qué condiciones nace.
La diversidad de las Islas Canarias se construye a través de sus microclimas, sus alturas, la influencia del océano, los vientos alisios y una geografía volcánica que cambia en pocos kilómetros. Cada costa, medianía, barranco o zona de cumbre genera condiciones distintas y, con ellas, productos, ciclos y formas de cultivo propias.
Trabajar con la temporalidad significa adaptar la cocina a esa realidad. Cocinamos con lo que cada paisaje ofrece en cada momento, respetando los ritmos de la tierra y del mar, reduciendo la dependencia de productos fuera de temporada y reconociendo el valor de una despensa diversa y cambiante.
Esta forma de cocinar nos permite establecer una relación más cercana con agricultores, pescadores, ganaderos, viticultores, queseros y elaboradores locales. También convierte cada estación en una experiencia diferente y hace visible, en la mesa, la extraordinaria biodiversidad de Canarias.
Para El Silbo, la sostenibilidad no es un discurso añadido a la propuesta culinaria. Es la manera de seleccionar, relacionarnos, cocinar y compartir.
Cada altura, cada microclima y cada estación forman parte de un paisaje único. Nuestra cocina evoluciona con él.
Cocinamos con los productos disponibles en cada estación, respetando sus ciclos naturales.
Reconocemos la diversidad climática de las islas y su influencia sobre cada producto.
La costa, las medianías y las zonas de cumbre generan despensas y culturas alimentarias diferentes.
Priorizamos relaciones directas con productores, pescadores y elaboradores del territorio.
Defendemos la variedad de especies, cultivos, razas, técnicas y conocimientos que conforman la identidad alimentaria de Canarias.
Entendemos cada producto como la expresión de un lugar, unas condiciones naturales y una comunidad.